Salvador Allende

Carta a Rafael Agustín Gumucio sobre el Partido Federado


Pronunciado: El 15 de marzo de 1973.
Versión digital: Eduardo Rivas, 2015.
Esta edición: Marxists Internet Archive, 7 de febrero de 2016.


Santiago, 15 de marzo de 1973

Senador

Rafael Agustín Gumucio

Presidente del Partido de la Unidad Popular

Presente

Estimado compañero y amigo:

El día 4 de marzo se llevaron a cabo las elecciones parlamentarias y con ellas culmina todo un período de lucha electoral. Ha llegado el momento de considerar el significado del pronunciamiento popular para sacar algunas conclusiones de orden práctico de inaplazable aplicación.

El extraordinario apoyo recibido por los partidos que constituyen la base de sustentación del Gobierno está mostrando los inmensos anhelos de continuar avanzando en las transformaciones revolucionarias de nuestra sociedad, que se anidan en lo más profundo del pueblo chileno. El apoyo recibido constituye una reafirmación de su inquebrantable decisión de ver cumplido íntegramente el programa de la Unidad Popular. Una vez más, el pueblo derrotó a sus enemigos, tal como lo hiciera en octubre.

Pero, a la vez, la inmensa confianza depositada en nosotros significa una mayor responsabilidad para quienes dirigimos el proceso revolucionario.

El pronunciamiento del pueblo revela que se han creado las condiciones políticas mínimas para que el partido de la Unidad Popular salga de su estado embrionario actual y se imponga como instrumento para el futuro de la revolución. Es una exigencia de las masas, es una condición de Gobierno, es una exigencia histórica. El pueblo debe contar con una dirección política unitaria y eficaz. Pueblo, Gobierno, organizaciones de masas deben actuar en un mismo sentido.

No se trata de formar un partido único, se trata de articular a los diferentes partidos en un solo organismo que, respetando su autonomía, los integre y complemente mejorando su accionar.

La unidad ha sido la clave de las victorias del pueblo. La unidad será la clave de las victorias venideras.

Dada la realidad de nuestro país y la enraizada personalidad histórica de tres partidos de la Unidad Popular junto a otros tres de más reciente creación, parece natural que el partido de la Unidad Popular, en esta etapa, tuviera una estructura acorde con la de los partidos, y una base de sustentación en las organizaciones de masas de la clase obrera, de los campesinos, de los trabajadores y del pueblo en general.

La experiencia por el partido de la Unidad Popular indica que es difícil determinar formas rígidas de organicidad, desde el momento que existen realidades y niveles de organización diferentes. Pero, de todas maneras, es posible la existencia de un partido de masas que coordina y concentra en su seno a una alianza de partidos individuales ya constituidos y con rasgos bien definidos y, por otro lado, recibe la sustentación de organizaciones populares de base que viven en la práctica una aguda lucha de clases.

La función del partido de la Unidad Popular debería ser la de dirigir la acción conjunta del Gobierno y de las masas. Contando para desempeñar su función con la herramienta fundamental que es el programa básico de Gobierno de la Unidad Popular y su expresión práctica, que es la plataforma de Gobierno de la Unidad Popular.

Para facilitar el desarrollo del proyecto político que orienta el progreso de nuestro pueblo hacia el socialismo, sobre la base precisa de aplicar las medidas concretas establecidas en la plataforma en la presente coyuntura político-económico, estimo oportuno plantear la urgencia de organizar un Congreso Nacional del partido de la Unidad Popular que, de modo orgánico y planificado, promueva la más vasta participación del pueblo que nuestro país haya conocido jamás, participación que le dé posibilidades reales y auténticas de decisión en todos los niveles, y muy especialmente en aquellas que se refieren a la producción, distribución y consumo de bienes.

El congreso del partido de la Unidad Popular debiera ser un auténtico congreso de masas, representativo de todos los sectores sociales que luchan por el socialismo. Organizado a todos los niveles: comunal, provincial y nacional.

El congreso debiera abordar las tareas que se desprenden de la aplicación del programa y de la plataforma, las grandes cuestiones del momento: consolidar la base del Gobierno, rescatar a los sectores populares bajo influencia política e ideológica de la burguesía, ampliar la incorporación de los sectores medios a la magna obra de abrir camino a una nueva sociedad.

Del congreso debieran salir más definidos los modos de coordinar la acción del Gobierno y sus servicios con las organizaciones populares, así como el modo de desarrollar las instituciones del poder popular.

Sin perjuicio de la amplia facultad que tiene el partido para colocar en la agenda del congreso las materias que estime conveniente, me parece oportuno señalar algunas materias que debieran discutirse y que se refieren a la aplicación de la plataforma del Gobierno y de la Unidad Popular.

Completar y señalar definitivamente los contornos del área de propiedad social. Desarrollar la Reforma Agraria, de acuerdo con las necesidades presentes.

Aumentar la producción.

Perfeccionar los métodos de gestión y organización de los centros de trabajo.

El desarrollo de la planificación.

Establecer mecanismos de emulación y estímulo para aumentar el rendimiento laboral.

Aumentar la participación.

Lograr la plena incorporación de la clase obrera en la dirección del proceso económico y político, en todos los niveles.

Asegurar la distribución.

Combatir el mercado negro.

Establecer el control popular contra la especulación.

Elevar el ingreso de los asalariados.

Reducir la inflación.

Conseguir reajustes financiados.

Proseguir la política de redistribución y la implantación de nuevas formas de igualdad económica.

Impulsar la democratización y eficacia de la Administración Pública.

Combatir el burocratismo.

Lograr la participación de las organizaciones populares en los aparatos administrativos.

Revisar el comportamiento funcionario de los miembros del partido de la Unidad Popular.

Desarrollar las instituciones del poder popular.

Defender la democracia y la revolución contra los sediciosos y los que buscan la guerra civil.

Intensificar la lucha ideológica.

Luchar por liberar al pueblo de la influencia, que todavía subsiste, de valores burgueses y manifestaciones en el terreno de la economía, la política y la cultura.

Establecer las acciones de masas más idóneas para impulsar el cambio de régimen institucional hacia formas de organización política de transición al socialismo.

El congreso del partido de la Unidad Popular promovido simultáneamente desde la dirección política y desde la base, debe constituirse en un factor de movilización, unificación y concreción de los objetivos económicos, políticos e ideológicos de la coyuntura actual. Debe ser un vehículo más en la unificación del Gobierno Popular, de los partidos de la Unidad Popular y de las organizaciones de masas unidos en un solo programa, bajo una misma dirección y en una común acción revolucionaria.

Esta es la tarea inmediata a la que invito al partido de la Unidad Popular y, por su intermedio, a todos los partidos que lo integran.

Un saludo fraternal de

Salvador Allende G.

Presidente de la República.